domingo, 25 de octubre de 2015

¿CUANDO SE SACIA EL PERSONAJE? NUNCA!

Siempre estamos inconformes con una parte o con todo en nuestra vida, da igual lo bien o lo mal que nos vaya, siempre hay motivos para estar insatisfechos.  Si tienes una casa, quieres una casa más grande, o con un jardín mejor, o en otra ubicación, si tienes marido, podrías haber escogido otro mejor, más guapo, más dulce, más romántico... Si tienes hijos, podrían haber salido más listos, más guapos, quererte más... y si hablamos de trabajo... ya podrían pagarnos más, trabajar menos horas, tener más días de vacaciones, y si no tienes trabajo? Serías feliz con cualquier cosa que saliera, con tal de tener dinero para llegar a fin de mes... y así podría escribir un montón de ejemplos de lo "mejor" que sería nuestra vida si hubiera hecho ... si hubiera sido... si me hubiera ido... y los y si yo... y si la vida... Corazones, todos esos son inventos del personaje, del falso yo, ego, pocoyo, como lo quieras llamar, para distraernos buscando "fuera" ese "algo que nos complete" que nos satisfaga, pero allí afuera donde lo estamos buscando NO está!!! Lo único que nos falta es el recordar nuestra Fuente, recordar la Verdad que siempre ha estado dentro de nosotros y no fuera. Pero el personaje quiere vivir distraído, por temor, a encontrar el Amor, ese amor que simplemente no es de este mundo, ese Amor que nos recuerda nuestra perfección, porque seguimos llenos de culpas, por lo que hicimos, por lo que dejamos de hacer, por lo que no dijimos, o por cómo dijimos, esto o lo otro. Mientras sintamos culpa, nos alejamos del Amor, la culpa es la mejor aliada del ego.

Todos los problemas aparentes que tenemos en nuestra vida provienen del mismo lugar...Creernos separados del Amor que nos creó. Y nos recuerda el Curso de Milagros:

"¿ Cómo es posible que tú, que eres tan santo puedas sufrir? Todo tu pasado, excepto su belleza, ha desaparecido, y no te queda ni rastro de él, salvo una bendición. He salvaguardado todas tus bondades y cada pensamiento amoroso que jamás hayas abrigado. Los he purificado de los errores que ocultaban su luz, y los he conservado para ti en su perfecta luminiscencia. Se encuentran más allá de la destrucción y de la culpabilidad. Procedieron del Espíritu Santo en ti, y sabemos que lo que Dios crea es eterno.

Puedes ciertamente partir en paz porque te he amado como me amé a mi mismo. Mi bendición va contigo para que la extiendas. Consérvala y compártela, para que sea siempre nuestra. Pongo la paz de Dios en tus manos y en tu corazón para que la conserves y la compartas. El corazón la puede conservar debido a su pureza y las manos la pueden ofrecer debido a su fuerza. No podemos perder. Mi juicio es tan poderoso como como la sabiduría de Dios, en Cuyo Corazón y Manos radica nuestra existencia. Sus sosegadas criaturas son Sus Hijos benditos. Los Pensamientos de Dios están contigo."
(T-5.IV.8:2-15)

Después de estas palabras sanadoras, reparadoras de mi mente, son como un bálsamo de agua fresca en la recalentada "cabeza" que no para de de quejarse, de querer lo que no está y de no aceptar lo que tiene, creyendo miles de ideas sin sentido. ¿Hasta cuando? me pregunto, y el Padre responde: Hasta que te canses de sufrir y me elijas sólo a mi. Lo cual no quiere decir que deba renunciar a nada, excepto al dolor, a la angustia, a la tristeza, a la escasez, pero todavía hay resistencias, unas son fáciles de detectar, pero otras, están tan bien camufladas, tan coherentemente sostenidas por mis creencias, por los paradigmas que siguen adheridos a mi sistema  de pensamiento de separación, que realmente hacen que me sienta perdida por momentos... Lo cual no dura mucho en el "tiempo" porque al haber elegido la paz muchas veces en el trascurso de esta experiencia... de una u otra manera Él me sostiene, me recuerda la Verdad de lo que Soy, de lo que somos todos. Entonces ocurre el milagro, que es simplemente la corrección del pensamiento de separación por el de unión con la Fuente. Esto ocurre continuamente, mientras parezca que seguimos aquí, lo único que se nos pide es que abandonemos toda idea de culpabilidad por el pasado, y elijamos la Paz aquí y ahora.


Sigamos expandiendo el Amor que somos, pasemos por alto nuestros errores y los de todas las personas que nos rodean, centremos nuestra atención en la Verdad, seamos bondadosos, aceptemos el sistema de corrección que nos ofrece nuestro Maestro Interior en vez del guión de la locura del ego.

La respuesta a la pregunta del enunciado es simple... nunca! Nunca hay suficiente, o nunca dura lo que quisiéramos, o no es lo que esperábamos. Simplemente recordar, que absolutamente todo lo que nos sucede, es para ayudarnos a despertar, para recordar que nada fuera de nosotros tiene efectos reales en nuestro Espíritu.

Aquí os comparto una oración maravillosa para que podáis usarla cada vez que no sintáis paz:

" Debo haber decidido equivocadamente porque no estoy en paz.
Yo mismo tomé esa decisión, por lo tanto, puedo tomar otra.
Quiero tomar otra decisión porque deseo estar en paz.
No me siento culpable porque el Espíritu Santo, si se lo permito,
anulará todas las consecuencias de mi decisión equivocada.
Elijo permitírselo, al dejar que Él decida en favor de Dios por mí"

 

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