domingo, 20 de septiembre de 2015

ESTAMOS PREPARADOS PARA ACEPTAR LA DICHA PLENA?

Esta pregunta genera reacciones diversas en mi. Hay una parte que afirma que estoy preparada, pero la creencia en el desmerecimiento hace que todavía haya duda. Observo esta idea, de la mano de Jesús, le pido a Él que la juzgue por mi, y vienen a mi cabeza capítulos de un pasado que parecía enterrado, permito que salga, la única forma en que podemos sanar nuestra mente que se cree dividida, es viendo de frente los miedos ocultos, el Maestro guiando siempre el proceso... entre los disfraces del falso yo, ocultos en la falta de memoria, olvidados convenientemente para nutrir la idea de culpabilidad, y por lo tanto seguir proyectando fuera situaciones conflictivas. Ahora soy consciente, asumo la responsabilidad absoluta de todo lo que sucede, lo que me lleva a poner en la luz aquella sombra, que no es nada, para verla como la Nada, mi Maestro me lleva con tal delicadeza que es imposible poner resistencia. Ir a un cuarto obscuro a solas da miedo, pero cuando la Luz que ilumina el Mundo te toma la mano e ilumina todo a su paso, el miedo desaparece, se siente paz, se perciben las cosas tal como son... la nada no tiene efectos. Respiro, la paz empieza a expandirse desde mi interior. Estoy lista para liberar este dolor oculto y pasar a la siguiente habitación oscura. Este proceso dura toda una vida, las culpas ocultas son incontables, eso no debe preocuparnos, porque si recordamos lo que afirma un curso de Milagros, es un ahorrador de tiempo, ya que vamos en vertical, no en horizontal, vamos en el ascensor que nos lleva al Cielo, así que no hacen falta años y años de dolor para llegar a nuestra meta, la cual es la Paz, por encima de todo.

  Así funciona en la práctica el proceso de deshacimiento, estando dispuestos a observar nuestros pensamientos y dejar que Él haga los juicios. Me libero... siento paz... descanso en Dios.

Los milagros son correcciones de pensamientos de separación al reconocimiento de la Unicidad con el Todo. Para abrir la puerta a los milagros debemos permitir que el proceso de perdón se haga a través nuestro, solo eso es requerido, que estemos dispuestos a liberarnos del sufrimiento que conlleva mantener un viejo rencor. Con honestidad, de nada sirve disfrazar las emociones, ocultarlas ni negarlas, de hecho esas son las trampas que el falso yo nos impone para seguir arrastrándonos al espiral del caos. Se que hemos aprendido a ocultar los verdaderos sentimientos en orden de " protegernos", ya que todavía existe la creencia de que abrir el corazón y expresar lo que se siente es síntoma de debilidad. Nada más lejos de la verdad, son tantos obstáculos que hemos interpuesto a nuestra felicidad, que prácticamente creemos que no merecemos sentir dicha, y cuando lo hacemos, es tan breve... tan superficial, que al poco tiempo nos llena de culpa y vacío, seguimos alimentando la locura. Cuando esos pensamientos vengan a nuestra mente, debemos estar alertas para anularlos, no peleando en contra de ellos, sino observando los efectos, las reacciones que producen en mi. ¿Como me siento, triste, tengo miedo, dolor físico? Sin ocultar ese sentir... lo observamos, sin luchar, sin resistencia, lo abrazamos, reconociendo que en realidad son un efecto de mi propios pensamientos, elijo el guión de corrección del Espíritu, confiando en Su juicio.

"Ahora nadie tiene que sufrir, pues has llegado demasiado lejos para sucumbir a la ilusión de que la culpabilidad es algo bello y santo. Solo los que son completamente dementes podrían contemplar la muerte y el sufrimiento, la enfermedad y la desesperanza, y considerarlos bellos y santos. Lo que la culpabilidad ha forjado es feo temible y muy peligroso. No veas ninguna ilusión de verdad y belleza en ello. Y siéntete agradecido de que haya un lugar donde la verdad y la belleza te aguardan. Ve gustosamente a su encuentro y descubre lo mucho que te espera por el simple hecho de estar dispuest@ a abandonar lo que no es nada, precisamente porque no es nada" T-16.VI.10:2-7.

Oración:

"La paz de Dios refulge en mí ahora. Que todas las cosas refuljan sobre mí en esa paz, y que yo las bendiga con la luz que mora en mi"

L-pI.188.6


Un abrazo y gracias a todos por la oportunidad que me brindan de sanar a medida que comparto con todos. Mil bendiciones,


Annie Leonna Moreno




Obra de Alice Friend

No hay comentarios:

Publicar un comentario