Todo pensamiento que tengo de mi mism@, todo con lo que me he identificado a lo largo de mi vida, en realidad, es solo una sombra que no tiene nada que ver con mi verdadero SER. Solemos ser muy duros al juzgarnos, no nos creemos merecedores del amor, hasta llegamos a creer que "merecemos sufrir" por todo lo que hemos hecho. Hay tanto dolor escondido en esta creencia, tanta culpa inconsciente... totalmente innecesaria. Y si estuviéramos dispuestos a aceptar que somos Amor?... Estarías dispuest@ a soltrar todo el dolor? Estarías dispuest@ a renunciar a ser víctima del mundo? Si renuncias al sufrimiento... ¿Qué queda? ¿Perderías así tu identidad?
Guardo silencio al formular estas preguntas y observo mi "sentir" ¿Estoy realmente dispuesta a soltar mi personaje? Y por un instante siento miedo... miedo a perder con lo que he identificado desde que tengo uso de razón... he sido una sufridora compulsiva, porque pensaba que eso es lo que merecía... me quedo en este instante, sintiendo, sin querer escapar de la incomodidad de ver de frente esta sensación, esta creencia absurda...respiro... Pido ayuda al Maestro dentro de mi, eso no es cierto... yo no soy eso que sufre, nunca lo he sido. Acepto mi responsabilidad y reconozco que es un error. El identificarme con el sufrimiento es un error que cometemos todos a lo largo del tiempo... en este mundo demente. ¿Cómo podría vivir sin sufrir? ¿Cómo des-hacer esa creencia tan arraigada en mi ADN? No sé cómo hacerlo, respiro... no sé si pudiera aceptar que Soy Amor, porque fui Creada por el Amor, por el Padre todo amor, si soy honesta, me da miedo una vida donde no sufra, donde no tenga preocupaciones ni por el dinero, ni por mis hijos, la economía, mi país, mi familia... tengo tantas "preocupaciones". Sé que sola sería literalmente imposible para mi salir de este laberinto de dolor, pero recuerdo que no estoy sola, me centro en este preciso instante y le pido a Jesús que me ayude a des-hacer esta idea demente de desmerecimiento de total dicha. Pongo mi dosis de buena Voluntad, y le digo que estoy dispuesta a abandonar mis ideas equivocadas que me identifican con el dolor. No tengo nada más que hacer... confío, tengo fe, la fe me sostiene, el Amor me sostiene... de hecho el Amor es mi sustento, y poco a poco, dejo de sentir miedo...es una idea que tengo que sostener hasta creérmela verdaderamente, de momento siento paz. El mundo loco del ego está a prueba de todo, pero no está a prueba de Dios. Descanso...
Aquí y ahora estoy en paz... empiezo a estar dispuesta a reconocer el Amor en mi, reflejado en el TODO, reconociéndome en cada persona que se me cruza por la calle, lo que no me gusta "ver" lo reconozco también, acepto mi responsabilidad en "eso" y elijo ver al Cristo allí en vez de hacer caso a lo que me gritan mis sentidos, hay culpa tan escondida, tan olvidada, tan fuera de nuestro alcance, que tenemos el trabajo de perdonar y aceptar la Verdad durante toda nuestra vida... y ha logrado sentirme unida y reflejada en mis hijos, en mi pareja, en mis padres, hermanos, amigos, compañeros de camino... Estoy en todos... Si puedo ver el Amor en ti, es porque poco a poco me permito ver el Amor en mi.
No tenemos que ir en busca del amor, más bien, tenemos que eliminar las barreras que hemos construido que nos impiden ver el Amor que somos.
Bendiciones a todos!!!

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